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Francos Rodríguez y Jackson Veyán |
En la noche del 24 de octubre de
1901 en el Teatro Apolo de Madrid se estrenó “El Coco”, zarzuela en una acto y
tres cuadros, letra de José Jackson Veyán y Francos Rodríguez con música del maestro Amadeo Vives.

José Francos Rodríguez al que los madrileños conocerán por la calle de Madrid que lleva su nombre, era médico y periodista, llegando a dirigir varios periódicos, y así, a la fecha del estreno del “El Coco” era director del diario “El Globo”; posteriormente, y ya metido en política ( pertenecía al partido demócrata), llegó a ser en dos ocasiones Alcalde de Madrid, Gobernador Civil de Barcelona, Ministro de Instrucción, Ministro de Gracia y Justicia, Director de Correos y Telégrafos…
Con José Jackson
Veyán, Francos Rodríguez llegó a
colaborar en dos ocasiones con “El Coco” y con “Chispitas ó El barrio de Maravillas”
estrenada ese mismo año, el 14 de diciembre, en el Teatro Cómico de Madrid, con música de los maestros Torregrosa y Valverde
(hijo).
La acción del “El Coco” discurre en una fábrica de loza y cristal donde los trabajadores inician una huelga. Dice uno
de los personajes: ..” Los capataces me han dicho que la cosa está muy seria. Y
una fabrica de vidrio y loza, cuando hay gresca, peligra. Que hace ya tiempo que los obreros se quejan de que han
despedido a algunos de los talleres”, siendo alusivo el titulo de la obra al personaje de Juan Pascual, al que se describe del
siguiente modo: “Este tipo será el de un obrero de fábrica. Descuidado en el
traje, remangada la blusa para descubrir el brazo velludo y fuerte; su cara
será repulsiva y justificará el apodo de “el Coco”; barba naciente y rala y
pelo rojo y encrespado”; aludiéndose a lo largo de la obra a su pasado como
presidiario. Este personaje, que
mostrará que pese a su apariencia y su pasado tiene su “corazoncito”, facilitará
que la obra termine felizmente al
impedir que agredan con un cuchillo al director de la fábrica y logrando con
ello que éste admita a los obreros despedidos. El papel de El Coco fue
desempeñado por José Mesejo compañero de
fatigas de Eduardo Jackson Cortes al que los autores dedican la obra :
José Mesejo |
A Don
José Mesejo
Gracias
a su talento artístico y a su dominio de la escena, EL COCO ha asustado menos de lo que creíamos.
La
victoria ha sido suya por completo, pero haga una caricia a La
Loba(1)que ha guardado muy bien sus
espaldas.
Reciba
el ilustre veterano un abrazo muy cariñoso de sus amigos y agradecidos autores
Los Pepes
(1)
el papel de
“la loba” lo interpretó Dª Joaquina Pino.
El tema de una huelga era una poco peliagudo para
tratarlo en una obra de “género chico” y hoy seguro nos reiríamos de lo simplista
y bien intencionado del argumento. Jackson Veyán no obstante trató de la “cuestión
obrera” en otras obras como posteriormente en “El dinero y El trabajo” ( 1905).
La obra se estreno con éxito y al
día siguiente los diarios se hacen eco:
La
Época 25/10/1901: “Francos Rodríguez, literato muy distinguido, y
Jackson Veyán, autor aplaudido en diferentes ocasiones han demostrado que con
un asunto pequeño y sin grandes complicaciones saben entretener al público
durante una hora, interesarle y conmoverle.
El
coco,
es un cuadro dramático hábilmente planeado, y en el cual los autores han sabido
sortear las dificultades que ofrece el problema obrero en el teatro, sin
apelar a recursos vulgares.
El primer cuadro de El coco es de gran efecto e impresionó
profundamente a los espectadores. Los dos restantes son también dignos de tan celebrados
escritores…Francos Rodríguez y Jackson, que habían sido llamados al palco escénico
en el transcurso de la representación, al terminar ésta salieron muchas veces
acompañados del maestro Vives y los interpretes de la zarzuela”.
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Actualidades 5/11/1901 |
El
Imparcial 25/10/901: “La habilidad de los autores del libro fue indudablemente el primer factor que entró en el éxito que obtuvo anoche la zarzuela El coco.
Sin gran asunto, sin intrincado
enredo, y sin cuidarse siquiera de preparar situaciones de verdadero saliente
cómico o dramático, Jackson Veyán y Francos Rodríguez han hecho un libro que
interesa y distrae, dando lugar a esa nota tierna que tan del gusto del público
toca el primero y dejando campo al segundo para abordar de nuevo el problema
obrero, que no es la primera vez que se complace en llevar al teatro.
Precisamente el cuadro de la
huelga en una fábrica ha sido indudablemente el pensamiento capital de los
libretistas, y hay que convenir en que esto lo han logrado con la no poca
discreción que hacia falta para que el reducido campo de la zarzuela en un acto
tal cosa no resultara o ridícula o por lo menos extraña a un público hecho a
otro género de producciones.
Para llegar a ese fin han creado algunos
tipos cómicos, si no muy necesarios a la acción, bien sostenidos, entre los que
sobresalen un maestro de escuela, que hace por cierto Carreras, con el acierto
y la gracia que tan bien probados tiene, y otros accesorios manejados con
sobriedad que desarrolla una acción sencilla, pero que marcha desembarazada y
fácil a un desenlace que trata de no herir sentimiento de nadie.
El primer papel es el de D. José
Mesejo, que hace un obrero maltratado por la suerte, que el abandono de todos
llevó a presidio, en quien la falta de amor troncó en odio todas las ternuras de
su alma, y que el beso de una niña acaba por redimir, haciendo de él el ángel
bueno que amansa al propio tiempo los irritados enconos de los obreros y la
dureza de los patronos.
En boca de este señor, pusieron,
sabiendo lo que hacían, una tirada de versos de esos que llevan la marca de
fabrica de Jackson, y que fue donde se decidió el éxito de El coco, empezando allí las llamadas a escena….”
Otros diario publicaron buenas
criticas que no añado más por falta de
espacio y la de El Globo porque aun que trata de ser imparcial y no nombra en ningún momento a Francos Rodríguez no deja
de ser el diario dirigido por éste.
No obstante no me resisto a
añadir la critica que se hace desde uno de los diarios satíricos más importante
de la época “ Gedeón”, que a lo largo
de su existencia, tomo por costumbre en casi todos sus números el hacer “ridículo” de Jackson, por su
facilidad con los ripios y al que llamaron “Jackson Capuz” ( este se lo tomaba con humor):
Gedeón
30/10/1901
“Terrible problema se me presenta
al hablar del El Coco estrenado en el
Apolo; terrible y casi pavoroso como el problema a que se refiere la obra en
cuestión.
El
Coco
es de Francos Rodríguez y de Jackson Veyán; lo que hace el primero me parece
bien, los versos del segundo me parecen mal…
Y este es el problema.
Me gusta Francos, luego debo de aplaudirle.
No me agrada Jackson, luego debo
gritarle.
Si aplaudo el Coco, por ser de Francos, tengo que aplaudir a Jackson.
Y esto me parece injusto
Si grito El Coco, por ser de Jackson, tengo que gritar a Francos.
Y también me parece injusto.
¿Qué hacer, pues?
Ni siquiera me queda el consuelo
de que se dividan las opiniones, como ocurre al final de los estrenos.
Me contento, pues, con dejar a
ustedes en completa libertad y publicar la opinión de un espectador de buena
fe:
“El
coco es un trozo de socialismo con versos”
Ahora bien:
¿Francos ha llamada a Jackson
para que le eche unos versos sobre socialismo?
¿Jackson a llamado a Francos para
que le eche un poco de socialismo
sobre los versos?
¡Otro problema!
A nadie extrañará, por lo tanto,
viendo que no me atrevo a decir nada de esa zarzuela, que yo salga corriendo en
cuanto la vea anunciada y grite:
¡Que viene El coco!”
La obra se estrenó a los pocos días
en Barcelona y posteriormente en "provincias”, El Globo de 22 de diciembre de
1901 se hace eco de diferentes periódicos de Buenos Aires, donde se recogen
criticas tras su estreno el 23 de noviembre en el Teatro Mayo de la capital
argentina.
Como curiosidad diré que el
personaje de “El coco”, tiene un precedente
en la obra de Jackson Veyán, ya que años antes había escrito un relato
corto publicado en diversas publicaciones, en que aparecía un presidiario con
dicho nombre y muchos paralelismos, pero eso será motivo de otra entrada….
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