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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Jackson Veyán y "El Misterio Murciano" , o de si José Jackson vivió o no en Murcia. ACTO PRIMERO



Portada de "El Mosaico"  Murcia 1898



A finales del Siglo XIX una sencilla mención en el Diario de Murcia de 17 de febrero de 1897  a José Jackson Veyán en un artículo dedicado a la Gimnasia en los centros educativos en esa ciudad, desataría  una intensa polémica entre dos periodistas, y daría lugar  a lo que podemos denominar “el Misterio Murciano” en la vida de Jackson Veyán .




He aquí  un fragmento del cuerpo del delito




El autor del artículo  era  Antonio  Pérez Pimentel colaborador habitual del Diario de Murcia 


Tres días más  tarde  Ramón Blanco Rojo, Director del Semanario la Juventud Literaria de Murcia , publica el siguiente artículo en su columna “Palique”

21 de febrero de 1897

He leído en «El Diario de Murcia» varios artículos gimnástico-descriptivos, redactados por nuestro buen amigo, el ilustrado taquígrafo D. Antonio Pérez Pimentel, en los que demuestra una verdadera afición al arte de las planchas. En uno de sus artículos dice que el señor Jackson Veyán ha estado en ésta, y dicho señor solo conoce Murcia por el mapa.... y nada más que en el mapa.
Aconsejo al Licenciado Sr. Pérez Pimental, que en otra ocasión se informe mucho mejor que esta vez.
Ramón Blanco (Director)

Se inicia así una discusión entre ambos periodistas a través de las páginas de Juventud Literaria, sobre si Jackson Veyán, vivió o no en Murcia.



28 de febrero de 1897


Sr. Director de LA JUVENTUD LITERARIA .
Querido amigo y director: La enfermedad que há días me aqueja, oblígame á valerme de secretario; por no abusar de él, ni de los lectores, seré breve. En el último número de LA JUVENTUD me aludías, y después de indicar que había hecho una plancha, me aconsejabas que me informase mejor otra vez.
Agradezco el consejo y te lo devuelvo, adjunto con la plancha, que la tienes más ganada que yo.
José Jackson Veyan, hijo de José Jackson Giménez, nació en Cádiz el 53, estuvo en Murcia el 65, el 66, el 67, el 68; creo que debe conocer á Murcia algo más que en el mapa; vivió en el Arco del Vizconde y fue alumno aprovechado de nuestro Instituto.

Creo que has ganado con creces la plancha.

Tuyo aftmo.,

ANTONIO PÉREZ PIMENTEL.

Nuestro director contestará al Sr. Pimentel en el próximo número. (N. de la R.)
  
  ******
7 de marzo de 1897

El Sr. de Perez Pimentel, como ya habrán visto nuestros lectores, me dice que el Sr. don José Jackson Veyan ha estado en Murcia, y que vivió en el Arco del Vizconde, , y yo, en vista de lo que afirma, solo diré, que personas que me merecen mucho crédito, como el Sr. D. Diego Cantero, me han asegurado todo lo contrario.

En fin, si estuvo ó no estuvo es muy fácil el saberlo, ; porque escribiéndole á Veyan nos aclarará el misterio.

******


14 de marzo de 1897

Querido amigo y director:
No hay peor sordo que el que no quiere oir. 
Sin querer convencerte de la verdad, citas personas respetables para que den autoridad a tus afirmaciones.
Dices que D. Diego Cantero afirma que Jackson Veyán no estuvo en Murcia; y hay que distinguir.
 El Sr. Cantero lo único que puede asegurar es que: el telegrafista Jackson Vayan, no ha prestado sus servicios en Murcia, al menos estando Cantero en el cuerpo de Telégrafos.

Pero ni el Sr. Cantero, ni nadie, puede negar que una persona cualquiera haya estado en Murcia, por la sola razón de que no lo sepa él; pues sabido es que, el desconocimiento de una cosa, no prueba la no existencia de la misma. 

Afirmé, afirmo y afirmaré, que José Jackson Veyán estuvo en Murcia por los años del 65 al 68, y que fué alumno del Instituto; y siendo así, claro es que deben existir documentos que lo prueben, y si quieres verlos, creo que el Sr. Director del referido establecimiento te concedería galante permiso para ello.

Item más; no tengo inconveniente y aun lo deseo, que escribas carta abierta en tu   JUVENTUD á, Jackson Veyán y que él resuelva tu duda que o es duda. Y si porque tú ú otro cualquiera no lo sepáis, fuerais á negar, por ejemplo, que los Calvos, Rafael, Ricardo y Pepe, Echegaray, Moret y otros muchos vivieron en Murcia, entonces, medrados estamos.

Y rogando á. los lectores dispensen, queda tuyo afectísimo,
        
  .    PIMENTEL. 14 Marzo 97.




Se decide pues, el publicar un carta abierta  dirigida a Jackson Veyán  desde las páginas del Seminario
*******

21 de marzo de 1897

Carta abierta.

 Murcia 21 de Marzo.

 Sr. D. José Jackson.

Muy Sr. mió: El objeto que á escribirle motivo no lo ignorará, y deseo conteste sin dilación, diciendo si estuvo en Murcia, pues Pimentel afirmó y afirma, que ha estado en esta el año sesenta y dos, y yo, como tú ya sabes, he dicho siempre que nó, y te advierto, amigo Pepe, (si me contestas, Jackson, puedes decirme de tú, igual que te digo yo) que á nadie le importa un rábano nuestra simple discusión, pero el caso es importante, importante, sí señor, y es necesario que digas si estuviste en Murcia ó nó, para que así se termine esta latosa cuestión. Adiós Pepe, hasta la tuya; conste que la espero yo, y ya sabes que te quiere tu buen amigo, 

 RAMÓN
  


A estas alturas os estareis preguntando  cual fue la solución al conflicto….¿Contestó Jackson?, ¿residió , o no en Murcia?

A los pocos días se publica la “criptica respuesta “ al puro estilo Jacksioniano



Carta abierta.

RAMÓN BLANCO.

Mi querido Ramón Blanco, ya ves cómo te contesto, ¿y cómo no contestarte siendo amigo verdadero? ¿Conque Pimentel y tú disputáis cual dos camuesos por saber sí estuve en esa? Sois tontos, no me arrepiento, pues disputáis una cosa que á nadie le importa un bledo. 
Si al menos la discusión fuera, y allá vá un ejemplo, sobre un punto y una coma de los que en Madrid tenemos, entonces vuestra polémica , sería de más provecho.
Hallóse un punto á una coma en la calle de Toledo, y ambos, sin miedo, decían, los más duros improperios, con los cuales, mutuamente se quitaban el pellejo; mas llegó la policía: el punto marchó al Congreso y con inmensa altivez exclamó:
—Ya nos veremos,—
 y la coma contestó:
—En la Academia te espero y allí te diré si sirvo más que tú.—
Concluyo el cuento diciendo: la autoridad quedó tranquila en su puesto.
Con esto quiero decir que disputáis sin provecho, lo mismo que el punto y coma de la Academia y Congreso, mas yo soy el policía, que no haciendo caso de esto, os digo: Si estuve en Murcia... y no estuve: es un misterio que no puedo revelar... porque la verdad... ¡no quiero!

JOSÉ JACKSON VEYAN.

Madrid 30 de Marzo de 1897.


Si habéis leído hasta aquí  se os habrá quedado la misma cara que a mí cuando localice , la prensa que os extracto y que podeis consultar en la Hemeroteca Digital de Archivo  del Ayuntamiento de Murcia accesible desde http://www.archivodemurcia.es/pandora.aspx .

De la única conexión  murciana  de la que tenía conocimiento hasta la fecha, era que la abuela materna de Jackson Veyán , nació en  Cartagena ( Murcia).

El Sr. Pimentel que parece muy convencido  de su información, pero da sin embargo datos erróneos  sobre el nombre y apellidos del padre de Jackson Veyán , del año de su nacimiento… ¿Se habría equivocado con algún primo de Jackson? ; ¿a qué se refería José  Jackson Veyán  cuando afirma  que estuvo …pero no estuvo en Murcia?.

Desvelamos  en parte el misterio ….en la próxima entrada


sábado, 19 de septiembre de 2015

Tipos madrileños I: El sereno, por Jackson Veyán








Vamos a iniciar una serie  de tipos madrileños retratados "a vuela pluma” por José Jackson Veyán , profesiones  que durante  el siglo XIX y comienzos del siglo XX  eran habituales de los madriles y hoy total o casi  desaparecidas , y que inundan la literatura y el teatro de la época . Evocamos en el recuerdo: el sereno, las castañeras, los aguadores, las modistillas, y como no el barquillero…Hoy empezamos por los todavía añorados “serenos”:










EL SERENO

Lechuza con farolillo:
mochuelo con gabán ruso:
búho con gorra de chapa
o murciélago con chuzo,
más que un ser humano es
un pajarraco nocturno.

Antes era observatorio,
aunque bastante confuso,
que pregonaba si el cielo
estaba claro u obscuro.

Reloj de repetición
que con grito campanudo
daba la hora por las calles,
y hasta daba los minutos;
pero el progreso, que en todo
se mete, lo dejó mudo,
y hoy es guardián del comercio
que ni aun así está seguro,
pues hay cacos muy serenos
en lo de andar al rebusco,
y con gran serenidad
dan al sereno un disgusto.

No todos son de Galicia,
pero gallegos hay muchos,
porque el oficio requiere
un carácter cachazudo,
y necesita de calma
mucho más que de discurso.

Él tiene del vecindario
formado el juicio más justo,
y sabe que las del dos
suelen recibir algunos
parientes del cuando en cuando,
y todos primos segundos.

Él sabe que a la del seis
suele acompañarla un viudo,
los impares, y un casado
los pares. Tiene dos turnos.

Él sabe que don Pepito,
que es un viejo verdi-rubio
en cuanto duerme a su esposa
se sale por esos mundos,
y vuelve  al amanecer
casi siempre dando tumbos.

Sabe que la del catorce
tiene el marido en consumos,
y cuando él está de guardia
le abre a un señor don Canuto,
que dice que va al tercero
y se mete en el segundo.

Él sabe que ha de dejar
entornado el treinta y uno,
porque hay unas señoritas
que dan clases de dibujo
y es claro que a todas horas
entran y salen alumnos.

Todo lo sabe el sereno,
y aunque viste paño burdo,
sabe distinguir de clases
y sabe ganarse un duro.

Desde las doce a las dos
no cesa nunca el tumulto,
y están las ochenta llaves
siempre en danza y siempre en uso.

A las tres llama en la tienda
de vinos de otro farruco,
que aunque está cerrada tiene
los parroquianos ocultos.

Allí se toma tres limpias
y como el invierno es crudo,
se acurruca en el portal,
y en menos de dos segundos,
aunque cantar le prohíben
roncando canta el Nabuco.

Como un gusano de luz
mal escondido en el surco,
allí termina la noche,
y antes que el sol rubicundo
vierta sus primero rayos,
se levanta taciturno;
apaga el farol; bosteza;
busca otra vez el refugio
 de la taberna; se atiza
dos del amilíco impuro,
se va derecho a su casa,
le da a su mujer el chuzo;
y cuando el mundo despierta
duerme para todo el mundo.

José Jackson Veyán
Libro de poemas ¡Allá va eso! 

1899



viernes, 25 de octubre de 2013

Historia de un cuadro: Ricardo Bernardo y Jackson Veyán



Antes de nada debo de un sincero agradecimiento al Centro de Estudios Montañeses, y en concreto a  D. Francisco Gutiérrez Díaz, autor del extenso artículo “ José Jackson Veyán : un gaditano que se sintió cántabro”, por facilitarme un ejemplar  del nº 75 de la Revista Altamira (2008) ,  en  el que   hace un estudio de la vinculación de Jackson Veyán a las localidades cántabras de Santander y Castro-Urdiales , que recomiendo a los interesados en profundizar sobre este tema, y que me va a permitir  realizar varias entradas a este blog tomado siempre como fuente el citado artículo. 

Jackson Veyán

Pero como siempre situémonos…corre el año 1918, José Jackson Veyán, recién  jubilado como Inspector Regional de Telégrafos, inicia un periplo  por la geografía española  visitando a sus hijos , y así  regresa a su querido Santander donde permanecerá viviendo  durante un año en casa de su hija Pepita, casada con Agustín Sainz Rodríguez, que residía en un hotelito (chalet)  del Paseo Menéndez Pelayo, llamado “Villa Prudencia”. Como siempre,  allá donde reside Jackson participa activamente de la vida social de la localidad.




Ricardo Bernardo  era por aquel entonces  un joven pintor,  quien había  despertado la admiración de sus conciudadanos. Nos dice  Francisco Gutiérrez Díaz: “También fue a mediados de Julio (1918) cuando nuestro comediógrafo, que había visto con auténtica admiración  varios cuadros del joven artista cántabro Ricardo Bernardo-en aquellos días objeto del mayor interés de público y comentarista de prensa a cuenta de la pensión, más bien exigua, que la Diputación le otorgaba para ampliar estudios-y que especialmente, observó con entusiasmo el retrato que había hecho del “comadre” José Estrañi, se decidió a solicitar al notable pintor que inmortalizara sus rasgos. Y no encontró mejor modo de hacerlo que en forma rimada y por vía de letras de molde. Concretamente así:



Ricardo Bernardo Fot.ECURED







CARTA ABIERTA
(Para el insigne pintor montañés don Ricardo Bernardo)


Como expuesto llegué a verle,
que está feo le prevengo
el decirle que no tengo
el gusto de conocerle.
***
Le conozco, sí, señor;
y deseo vivamente
que la pensión se le aumente
al ya famoso pintor.
***
Lo asignado poco es;
muy poco, y bien sabe Dios
que usted merecía dos
pensiones, y mejor tres.
***
La prensa, con razón harta,
lo pide de buena fe;
Y dicho esto le diré
el objeto de esta carta.
***
Aunque yo, en mis largos días,
con el Arte anduve en tratos,
No he tenido más retratos
 que humildes fotografías.
***
En una cámara obscura
L vida real no cabe;
¡una maquina qué sabe
De sentamientos y ternura!
***
Del Arte el divino aliento
al ente mortal delata,
y el pincel copia y retrata
el alma y el pensamiento.
***
Yo por un óleo me afano
porque morir de dolor
sin óleos un viejo autor,
resulta poco cristiano.
***
Si vida en lienzo me dan,
sabrán los tiempos futuros
con detalles más seguros
como era Jackson Veyán
***
Lo admiro como pintor,
y en vivos deseos ardo
de que decore un Bernardo
el despacho de este autor.
***
Aunque en Arte soy muy chico
yo sus grandezas acato
y guardaría el retrato
como el tesoro más rico.
***
Pagar, pagaré con creces;
por cobrar, no tenga miedo,
que pago siempre que puedo,
aunque puedo pocas veces.
***
En casa de Mata vi
Un filosofo, Un paisaje,
Y Una gitana salvaje
que, al verla, me relamí.
***
Obras de arte soberano
merecen digno laurel
y yo le beso el pincel
en vez de besar la mano.
***
¡Que hora para mí tan grata
si veo mi efigie viva
expuesta en la Equitativa
en casa de Pablo Mata
***
Perdóneme lo atrevido
de mi franca petición,
y que la Diputación
le aumente lo consabido.
***
¡Qué gloria para un inglés
de apellido, como yo,
el ver que vida le dio
un artista montañes!

JOSE JACKSON VEYÁN

Santander, 16 de julio de 1918

Como nos indica Francisco Gutiérrez estos versos se publicaron en “El Cantábrico” de 23 de julio de 1918 ( posteriormente en “La Montaña” de la Habana el 14 de septiembre de ese mismo año. El almacén La Equitativa propiedad de D. Pablo Mata expuso con frecuencia pinturas de diversos autores montañeses.

Pues bien  a principios del mes de octubre el cuadro fue concluido por Bernardo Ricardo y expuesto  en el establecimiento de Pablo Mata. Jackson Veyán  se lo agradeció al pintor con otros versos publicados en El Cantábrico el 13 de octubre de 1918. 



MI OTRO YO

¡Señores, qué atrocidad!...
¡es tan grande el parecido
que asusta la realidad!
¡Bernardo me ha concedido
el don de la ubicuidad!
***
Como ese joven artista,
no hay pintor que retrate.
¡Mi efigie salta a la vista,
allí, en un escaparate
de Pablo Mata, el mueblista!
***
¡Que soy yo, no cabe duda
¡Vaya un retrato estupendo!
quien quiera verlo, que acuda;
¡allí estoy yo, sonriendo
a todo el que me saluda!
***
Ayer, una vieja loca,
a quien mi amor disloca
Y que me quiere hasta el hueso
estampo en la luna un beso
queriendo besar mi boca.
***
Mata, mi amigo leal,
Me lo dijo muy formal:
-“¡Es tanta su simpatía
Don José, que el mejor día
van a romperme el cristal!”
***
-“Retire el cuadro mañana…”,
-dije con sonrisa ufana-
-“no quiero hacer padecer
a tanta pobre mujer
delante de su ventana!”.
***
Antes vayan, por favor,
A visitar a este autor,
 que el cuadro tiene que ver
Y es el retrato mejor
que se ha expuesto en Santander.
***
¡Que satisfecho estarás
Buen Bernardo!;me parece
que el premio conseguirás…
¡El retrato se merece
dos o tres pensiones más!
***
A ver la Diputación
lo que hace en esta ocasión
¡Hoy el triunfo te corona,
y si ella no te pensiona
yo te pango la pensión!

JOSE JACKSON VEYAN
Santander,11 de octubre de 1918.

Ricardo Bernardo no debió de conseguir la pensión necesaria porque en las distintas páginas web que hablan de él hacen mención que en esas fechas abandonó sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando  http://es.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Bernardo, aunque ese abandono pudo deberse en que el aquel año de 1918 comenzó  ha  darse a conocer con diversas exposiciones , en el Ateneo que le dieron reconocimiento.

En cuanto al cuadro….siempre me ha encantado puesto que refleja muy bien a Jackson Veyán, sigue en la familia y en concreto en la rama de las descendientes de  Pepita ( Josefa) Jackson  Pérez, presidiendo desde hace muchísimos años....el salón de la casa de la calle Conde de Romanones de Madrid.

Los asiduos al blog visteis el cuadro en la entrada  dedicada a la reunión de primas Jackson ( o Jackson primada) celebrada   en 2009. Os dejo con alguna de las fotos.



Son , de  izquierda a derecha  Pilar Hernández Jackson , Paloma, Charo y Pilar Sainz Jackson


De  izquierda a derecha  Amalia y Rosa Jackson Cortina (mi madre) ; Paloma, Charo y Pilar Sainz Jackson; y Pilar Hernández Jackson

Sobre la vinculación de Jackson Veyán a Santander podéis ver otras entradas del blog: