domingo, 16 de diciembre de 2012

" Los arratraos"


Me recomienda Enrique Mejías que no me pierda el Concierto de Navidad del Teatro de la Zarzuela, el próximo día 21 de este mes, le tomo prestada sus palabras publicadas en la página  web del Teatro de la Zarzuela: “Por segundo año consecutivo regresamos al Teatro de la Zarzuela para celebrar un Concierto de Navidad. Más allá de los consabidos valses y polcas, el repertorio de la zarzuela enriquecerá el menú con sabrosísimos chotis, pasacalles e incluso una zamacueca. De lo que se trata es de bailar, aunque podamos terminar arrastraos. Contando con un invitado de honor, como es el Coro Titular del Teatro, se ha realizado una concienzuda selección de fragmentos donde se alternará el cantable popularísimo con otros completamente inéditos y que se escuchan hoy después de décadas de olvido: De la noche a la mañana, La mazorca roja, El país de las hadas… suculentos manjares a degustar. Sujeten sus pies… ¡y Feliz Navidad! (Enrique Mejías)”.  Dentro de esas obras inéditas y olvidados en la primera parte del programa  de Federico Chueca se va a tocar de la obra “Los arrastraos”,  el  Preludio y Chotis de “El Flexible” . Yo estaré allí y espero pasármelo fenomenal.

En la noche del 27 de mayo de 1899 se estrenaba en el Teatro Apolo de Madrid, Los arrastraos , sainete lírico, en una acto y tres cuadro, en verso, dedicado por sus autores José Jackson Veyán y José López Silva : “ A Don Francisco Romero, el espléndido empresario de la Plaza de Toreres de Carabanchel de Abajo , sus verdaderos amigos “, con música del maestro Federico Chueca. La dedicatoria no es baladí porque parte de la acción se desarrolla en Carabanchel “Abajo” y  a las puertas de su Plaza de Toros,  que Jackson Veyán conocía perfectamente, ya que en aquella época estaba destinado  en Carabanchel Bajo, como encargado de la estación telegráfica y allí, donde fijó su residencia,  en mayo de 1897, había nacido mi abuelo Fernando Jackson Pérez.
La crítica acogió la obra de manera dispar,   alegándose por los críticos que el asunto de la obra no era novedoso  y achacándose incluso esa falta de novedad a la música de Chueca, sin embargo no parce que el público fuera de la misma opinión.  

 Pongo  críticas ejemplo de las dos posturas mantenidas:


“Hay en la nueva obra representada anoche en el Teatro Apolo escenas muy bien hechas, tipos populares perfectamente dibujados y chistes ingeniosos que fueron reídos por la concurrencia.
El argumento de Los arrastraos carece de novedad, y los tres cuadros en que se divide el sainete son parecidos a los de muchas obras representadas en los últimos años.
Quizá por esto, por hallarse además el público fatigado de ver desfilara por los escenarios madrileños a chulos y golfos, y porque hay en Los arrastrados  chistes poco cultos, la obra no satisfizo a los espectadores.
El maestro Chueca no ha estado esta vez afortunado. Falta a la nueva partitura el sello de su originalidad y gracia que el autor de La gran via ha sabido imprimir a la mayoría de sus obras.
En la ejecución  se distinguió notablemente Emilio Mejeso.
Las Srtas. Pino, Brú y Vidal y los Sres. Mejeo ( don José), Gil y Ontiveros, contribuyeron al buen resultado.
Los autores fueron llamados  varias veces al palco escénico en unión del pintor D. Amalio Fernández, que ha hecho para Los arrastraos dos decoraciones de mucho efecto”
La Época 29/05/1899

Más proclive al éxito de la obra es la siguiente crítica:

“Con un átomo de asunto y la gracia por arrobas en el dialogo, han compuesto López Silva y Jackson el libreo del sainete estrenado anoche en el Apolo con gran éxito.
En el patio de una casa de vecindad de los barrios bajos de Madrid, que son casi un pueblo, hacen su presentación los personajes todos ellos más o menos conocidos: un sastre, su feroz consorte, y su hija gentil y enamorada; un tabernero aragonés, novio de ésta; una chula de rumbo; un golfo, ex amante de la anterior, y un rico carbonero gallego , aspirante a marido de la misma; un novillero, su cónyuge y su cuadrilla… de un solo peón; un empleado íntimo y su consorte, y el consabido coro de vecinos y vecinas con el correspondiente piano de manubrio para amenizar la vida de aquella colmena, donde los zánganos abundan más que las abejas.
Y por la carretera adelante, haciendo el alto en el ventorrillo van todos a Carabanchel un día de novillada, donde  en la puerta de los arrastraos se desenlaza la acción, se arreglan las diferencias y se conciertan las bodas a gustos de todos.
El público se ríe de la mejor gana del mundo los chistes de todo los colores y de todos los grados de fuerza que casi sin interrupción salen de boca de los personajes, aplaude muchos con gran regocijo e interrumpe en dos ocasiones la representación para hacer salir a escena a López Silva y Jackson al final de un dialogo entre la Pidal y Duval y a mitad de otro, el más chispeante de la obra, entre Emilio Mesejo y la Vidal.
Chueca con las misma gracia y frescura de siempre conservando su estilo propio, ha escrito una partitura muy alegre y muy madrileña, en la cual sobresalen la jota de la introducción, el schotis del primer cuadro, ambos repetidos; un preciso dúo-lo mejor  como estructura musical, de todo la obra-en tiempo de vals, que cantaron muy bien la Bru y Duval, y otro graciosísimo en tiempo de habanera, primorosamente dicho por la Pino y Emilio Mesejo. Este último fue repetido y Chueca llamado a escena y estrepitosamente aplaudido al final de ambos.
También se aplaudió mucho el cuarteto cómico de los matuteros, cantado en su parte principal por Carrón y la señorita Gracia Segura, y un animado pasacalles.
Al terminar la representación fueron llamados a escena repetidas veces, López Silva, Jackson y Chueca.
Los actores arriba mencionados y los señores Carreras, Pepe Mesejo, Gil, San juan y Ontiveros estuvieron acertadísimos en la interpretación de los tipo qe les estaban encomendados, distinguiéndose muy especialmente Carreras, y Emilio Mesejo, en el sastre y el golfo.
Las tres decoraciones de Amalio son la verdad misma. El Telón corto del segundo cuadro, en el que el natural está interpretado a conciencia y muy artísticamente tomado, es un ambiente, una perspectiva perfectos, y de un color y luz justos, rehuyendo falsos efectismos. El pintor fue llamado a escena varas veces”.

R. Blasco “La Correspondencia de España” 28/05/1899

“ APOLO: Con buen éxito se estrenó en este favorecido teatro el sainete cómico-lírico en un acto cuyo título es Los arrastraos, letra de López Silva y Jackson Veyán y música del maestro Chueca.
Dícese que la claque influyó bastante en el éxito; pero es lo cierto que aun sin mediar su concurso, no por eso el público hubiera protestado de la obrita, que es entretenida, tiene gracia, y además una música retozona y tarareable que se hará popular en breve tiempo.
Si el asunto y los tipos fuesen más nuevos, y se hubieran suprimido algunos chistes demasiados subidos de color, no tendrían motivo de justa censura los descontentadizos a nativitate, porque Los arrastraos responde a las exigencias del género al que pertenece. También a Chueca se le llama poco menos que autoplagiario, porque en la partitura del sainete e cuestión hay motivos que recuerdan otros del mismo autor, y de eso podrán haberle acusado hace ya mucho tiempo, sin que semejante novedad haya influido para nada en l prestigio del popular maestro.
Los números que más gustaron fueron un dúo muy bien cantado por la Pina y Mesejo, otro dúo de la Bru y Duval, un schottis y un pasacalle.
Fueron muy aplaudidos dichos artistas y además los Sres. Carreras, Onstiveros, San Juan y Gil. Los autores fueron llamados varaias veces al palco escénico, e igual honor obtuvo el Sr. Amalio, que pintó para la obras tres bonitas decoraciones.”
El Mundo Naval Ilustrado de 01/06/1899


Por último merece destacar la crítica que con reportaje fotográfico publicó el Nuevo Mundo:

“Al dar cuenta la prensa diaria del estreno del sainete lírico Los arrastrados, hubo sus correspondientes distingos, y mientras algunos cronistas dijeron que la obra era “magnifica y chispeante”, otros encontraron demasiados gastados los recursos que los autores han puesto en juego.
El público, que es el verdadero conde y el que aquilata los éxitos lisonjeros, acude todas las noches a Apolo y se ríe de buena gana con los chistes picarescos del “golfo enamorado”, y pide la repetición del schotis del organillo. El pleito pues ha sido fallado en pro de Jackson Veyán, López Silva y Chueca, y es justo que dediquemos a Los arrastraos una información fotográfica, añadiendo algunas explicaciones en, con, por, de, sin, sobre el argumento.
Patro es una muchacha arrogante, hija del pueblo, que se vá a casar con el señor Isidro el carbonero. Sus vecinas no la perdonan que haga una boda brillante, y murmuran que si tuvo o no tuvo relaciones con Menegildo, un gatera madrileño, mui dizno y mui puntilloso que se alimenta con lo que le regalan los soldados del cuartel de la Montaña. Estos amoríos de la Patro son anteriores a su promesa de casamiento a  Pacho, el gallego y adinerado carbonero; el “golfo” se entera de la boda en proyecto y llega a visitar a su Dulcinea, sosteniendo unos diálogo muy graciosos que el auditorio celebra con francas carcajadas. Mesejo, que interpreta con mucha gracia a Menegildo y la Pino que hace de Patro, son aplaudidos justamente.
En el mismo patio habitan Luisa, su madre y su padre que son la Brú, la Vidal y Emilio Carreras, sastre el último. La niña se muere por los pedazos del Aragonés, pero la señá Barbara se opone a las relaciones de los muchachos y sostiene ingeniosas batallas con Boni , su marido, que es el protector de la pareja juvenil .
Pacho, el comerciante en carbón, invita a todos los vecinos del patio a la corrida de toros de Carabanchel, y acaba el cuadro primero con un coro alegre. En el segundo hay un dúo de señoritos matuteros y una escena cómica ente Ontiveros y San Juan, dos toreros de afición.
En el tercero se vé la puerta de arrastre de la plaza taurina de Carabanchel, y allí se desenlaza el sainete, pues cuando está bailando el carbonero con la hermosa Patro, llega Menegildo y reclama sus antiguos derechos, a lo que accede el gallego generosamente.
Luisa y Boni convencen a la señá Barbara  y ésta transige con la boda del Aragonés y de su hija.
El diestro Besugo sale desnudo de la plaza, mientras el público pide que lo lleven a la cárcel .
Los arrastraos obtienen un buen desempeño, y la Pino, la Brú y la Vidal comparten los aplausos con Mesejo, Carreras, Duval, Gil, Ontiveros y San Juan. El maestro Lope lleva la orquesta muy bien; y las decoraciones de Amalio, admirables.
He aquí un fragmento de una escena de la obra:
MENEG.- Te has portao como un cochero.
PATRO.- ¿ Pues qué querías, bocaza?
¿Qué después de  cuatro meses
que  no se te vé la gaita
porque estás en relaciones
marítimas con la Chata, me metiese en un convento
de Ursulinas? ¡Ni tan pava!
MENEG.- ¿Relaciones? ¡Esa es una
calunia que me levantan!
lo que ha pasao respetive
del asunto de que me hablas
es que me encontró esa noche,
¿sabes? Y que diluviaba;
Y que al verme hecho una sopa
y a cuerpo, pues le dio lástima;
me tapo con el antuscas
y me acompaño a mi casa.
¡Pero no subio!
PATRO.-    ¡Pa chasco!
MENEG.- Y allí no hubo más palabras
Que las que uso: “Buenas noches
¡Qué te seques! ¡Muchas gracias!”

El maestro Chueca ha escrito varios números retozones y durante muchas noches ha salido a escena con López Silva y Jackson Veyán, recibiendo grandes ovaciones del regocijado auditorio”
NUEVO MUNDO  07/06/1899


Patio de vecinos. "los arrastraos"
Como despedida os dejo con el chotis de “El flexible”. Situación, el patio de una casa de vecindad en los barrios bajos. Salen unos mozos con un piano con manubrio con un rótulo que diga: “El flexible (sic).-Chotis”. Las vecinas dejan de lavar y coser; con varios Vecinos que salen a  escena forman parejas para bailar haciendo circulo alrededor del piano, procurando que los movimientos del baile sean iguales en todas las parejas. Al salir el organillo todas las Vecinas dan muestra de alegría, diciendo algunas: “¡El organillo, el organillo!”. Una de las Vecinas dice: ”Lo habrá mandado el carbonero”. Otra , reparando en el rótulo que lleva el organillo: “¡Uy! El flexible, el de tóos los días” Y otra: “¡Que suerte tiéne algunas mujeres!” Empieza el baile:



 “En cuanto oigo el organillo
lo que me pasa no sé explicar.
                   me vuelvo loca, se me seca la boca
                  cuando el piano me toca algo para bailar.

ELLOS       ¡Venga de ahí!
ELLAS                 ¡Vaya de ahí!
ELLOS      ¡Uyuyuy, que gustito me dá,
                 uyuyuy, cuando vas agarrá!
(Uno de los que bailan da un beso n la mano a su pareja, y ésta le da una bofetada. Después de un movimiento de barullo continua el baile)
ELLAS                        Me vuelvo loca
BONI  Le ha desecho la boca
ELLAS                        Cuando  el piano me toca
                        Algo para bailar
                        ---------------
                        Cuando mi chulo me pasea
                        o me valsea por el salón,
                        siento una cosa que me pone nerviosa,
                        y me pongo melosa de la satisfacción
VEC.                (La de la bofetada)
                        ¡Vaya  un gachó más desahogao!
BONI             ¡Qué cascorré le han atizado!
ELLOS                        Cuando te llevo así agarrá,
                        vaya un gustito que me da.
                        ¡Que me da! ¡Que me da!
ELLAS                            ¿Qué te da?
                            vaya usté a saber
                            qué es lo que será
                            lo que le da.
                            Tome usté cebá
                            o agua de limón.
                            que eso se dá pa corregir la irritación.
ELLOS                        ¡No lo puó resistir!
ELLAS                        ¿Pues te aguantas, y en paz!
ELLOS                        Te lo voy a decir
ELLAS                        Te la vas a ganar.


P.D El 23 de febrero de 1901,  Jackson Veyán, López Silva y Chueca estrenaban en el Teatro Eslava de Madrid “El capote de paseo” refundición de “Los arrastraos”.

         Con agradecimiento a la pagina de facebook Una morena y una rubia, os dejo un enlace al preludio de "Los arrastraos" http://youtu.be/e_513_Sfyz0


lunes, 10 de diciembre de 2012

DE ACTUALIDAD: El reporterismo.

José Jackson Veyán

Bajo el titulo “De Actualidad” los que sigáis el blog sabéis que suelo englobar aquellos  fragmentos de obras de Jackson Veyán, sea en verso o en prosa, que se refieren a hechos o narran situaciones, que salvados los años podrían publicarse en el momento actual.  Hoy en día es constante la polémica  alrededor de cierto periodismo, próximo o confundido con el periodismo de “corazón” o rosa, que indaga en aspecto de la vida  de personajes públicos,  que exceden de su faceta pública y son puro “cotilleo”, y creemos que son males de la sociedad moderna… pero que equivocados estamos


Hoy  os dejo con un artículo de  José Jackson Veyán incluido  junto a otros en su libro “Prosa Vil”, a finales del Siglo XIX ( hacia 1890), en este caso no he localizado el periódico o revista concreta donde se publicó:

“REPORTERISMO

El afán de saber y contarle al público todo lo que no le importa, constituye hoy una plaga que amenaza constantemente el secreto del hogar y la paz de la familia.
No bastan al reporter los datos políticos, científicos o literarios del ministro H…, del sabio J… o del autor K…, sino que, traspasando, a mi juicio, los limites de la prudencia, pretenden conocer los detalles íntimos de la vida privada, que suelen tener más de ridículos que de interesantes.       
Yo concedo la prensa todas las libertades, menos la de meterse en lo que no le importa y contar a su lectores si el ministro tiene sabañones, si el sabio juega al toro con sus chiquillos, o si al literato le gustan mucho las judías estofadas por la hojita de laurel que adereza el guiso.
“¿A qué hora acostumbra usted a levantarse?” “¿Bebe usted vino en las comidas?””¿Cuántos besos acostumbra usted a darle a su esposa por semanas?”.
Estas son las preguntas diarias que hacen a todos los hombres eminentes esos chicos de la prensa que se cuelan por el ojo de una aguja.
Hoy sabemos todos las camisas de dormir y las enaguas bordadas que tiene la Marquesa de X… dos meses antes de que se case con el Barón de Z…
La polilla indagadora no respeta armarios ni cómodas, y hace una reseña de ropa interior con el descaro del mundo.
Medias, veinticinco ( Hay un par descabalado).
Cubrecorsés, catorce. ( Seis nuevos, cuatro a medio uso y cuatro incapaces de cubrir nada.)
Pantalones, diez y ocho. ( Seis de hilo y doce de algodón barato.)
Pañuelos, cuarenta y ocho. (Treinta y cinco  con cifra y corona bordadas, y trece con zurcidos muy disimulados.)
Estos, más que la lista del trousseau, parece la lista de la lavandera.
La alcoba nupcial es registrada y descrita antes de la boda, y se entera la gente de que la mesilla de noche parece de nogal, pero que es de pio, chapeada, y de que la cama de matrimonio, es de madera tallada, pero de poco resistencia.
Conocidos estos detalles, ¿con cuánta intranquilidad no buscará descanso el pobre marido?
Hay noticias que pueden influir poderosamente en los destinos del hombre y de la mujer.
¡Qué sobresaltos, acordándose entre sueños de las torneadas cuanto endebles patas del lecho!
Ahí tienen ustedes al reporterismo cohibiendo aun recién casado toda la noche!
Convengamos en que hoy se dice más de los que debiera decirse, y se cuentan muchas cosas que maldito si vienen a cuento.
En la prensa francesa he leído, con ayuda del diccionario, porque no domino el francés, noticias estupendas acerca de hombres eminentes. Detalles íntimos que ponen que ponen los pelos de punta.
A Renán le gustaba el café con mucha leche, y odiaba el  queso, sin embargo.
A Zola le encantan las gatas, y aborrece a muerte a los gatos.
¡Arcanos misteriosos del corazón de los genios, que llenarán de inquietudes a las generaciones venideras!
Si un reporter no hubiese registrado la cocina y otro no hubiese reparado en el sexo felino, nada sabríamos acerca del café con leche de Renán, ni de las afecciones gatunas de Zola.
Sin la moderna inquisición periodística, ignoraríamos que lord Palmerston usa cuellos postizos, y que Pidal y Mon se baña los pies en agua  antes de comer.
Los derechos individuales conquistados por el pensamiento libre son un mito en las actuales circunstancias.
Un noticiero allana el domicilio del cualquiera sin mandamiento del juez: toma declaración a un inocente del crimen de la celebridad, y lo condena a la vergüenza pública, declarando los gastos de oficio.
“Donde menos se piensa salta un reporter”
Hay que enmendar el antiguo proverbio.
Ya pueden las eminencias decorar bien sus despachos, porque están de moda los fotograbados en los semanarios con monos.
Está Castelar escribiendo un artículo sobre la republica posible, y catate al reporter que lo ha enfocado con la maquinilla fotográfica, y le ha sacado una negativa en el propio instante en que estaba el eminente orador rascándose la oreja izquierda.
Y después del correspondiente grabadito, véase la lista de objetos que adornan los despachos.
“sobre roja panoplia, una espada que no pincha ni corta ( que bien pudiera ser de la ley o la de Bernardo).
Un puñal que no es el del Godo, ni mucho menos.
Un rifle americano, que dispara proyectiles. Dos sables de madera, y otras armas blancas, que seria prolijo enumerar.
Dos jaulas ocupan los huecos de los balcones; una grande de de hoja de lata, con un loro verde esperanza que recita a todas horas la Constitución del 69, y otra pequeña y dorada, que encierra un pobre mirlo que se pasa la vida silbándola” Marcha Real”.
No perdonan detalle digno de publicidad, y averiguan si el papel es de hilo o de algodón, y si las plumas son de ave o de acero, lo cual es muy importante para poder apreciar la calidad de los escritos.
El verdadero reporter no respeta lugar ni perdona ocasión.
A Cánovas lo detiene en los pasillo del Congreso para preguntarle si esta vacunado, y si recuerda el día en que rompió a hablar; y a Sagasta lo visitan en la Presidencia para que diga la fecha en que echo el primer diente y el día en que se estrenó su uniforme de miliciano.
También hay biógrafos a domicilio, que van pidiendo datos por las casas
Estos suelen concluir siempre por pedir dinero, que es el dato más interesante.
Pero la nota más cursi de esta afán de publicidad es la de las “Declaraciones íntimas”.
Acaban de dejarme sobre la mesa un interrogatorio impreso, y me despido de ustedes contestando a las majaderías que me preguntan.
Rasgo principal de mi carácter: El humorismo.
Cualidad que prefiero en un hombre: Que lo sea.
Cualidad que prefiero en la mujer: La condescendencia.
Mi principal defecto: Todos son principales.
Ocupación que prefiero: Jugar al tresillo.
Mi sueño dorado: 500 representaciones.
……..